Descubre cómo definir (y mejorar) tu calidad folicular.
Hace unos días me hicieron la siguiente pregunta: ¿cómo se puede identificar la calidad de los óvulos? ¿Hay algún test hormonal específico? ¿O hay algún síntoma que se pueda observar?
La misma persona también me preguntó de qué manera influye el descanso y el estrés en la calidad folicular de una persona que ya de por sí se esté cuidando en otras áreas como la alimentación y el ejercicio.
Bien, esta es una pregunta muy amplia y en realidad es una de las patatas calientes de la salud reproductiva ya que no hay manera de saber a ciencia cierta cual es tu calidad folicular en este momento.
Lo que sí se suele hacer es presuponer, es decir, en base a ciertas variables hacer una suposición diagnóstica, pero no definitiva.
El problema viene cuando se da este diagnóstico como algo definitivo sin haber investigado exhaustivamente antes si hay alguna otra causa detrás de la infertilidad.
Una de las maneras en la que sí se puede determinar de manera más precisa si un óvulo es de buena o mala calidad es a través del trabajo de embriología que realizan los biólogos y biólogas en los laboratorios de las clínicas de reproducción asistida.
Cuando ha habido un seguimiento y una pauta hormonal precisa, se ha controlado la ovulación en el momento óptimo y se procede a fecundar el óvulo y observar el desarrollo del embrión, ahí sí se puede determinar si el óvulo utilizado era de buena o de mala calidad, en función de cómo se ve, cómo se desarrolla, cómo se deja fecundar etc.
Sin embargo, incluso cuando un tratamiento por fecundación in vitro resulta en mala calidad folicular, no es una sentencia definitiva pues en nuestra consulta vemos constantemente cómo se puede mejorar los resultados de los tratamientos de reproducción asistida adoptando previamente una serie de medidas.
Pero, ¿de qué depende nuestra calidad folicular?
A ver, la salud de nuestros óvulos depende de diversos factores. Para empezar, ya desde que somos fetos tenemos toda nuestra carga de ovocitos. Luego, a lo largo de toda nuestra vida irán reduciéndose hasta quedar unos 400.000 al alcanzar la pubertad.
De todos esos, cada mes se irán gastando unas 20 unidades para llegar a ovular un solo óvulo, o en algunas ocasiones excepcionales 2, 1 por ovario.
Al final de la vida fértil de una mujer, se calcula que habrá tenido unos 400 ciclos. Aún y así, si echas unos cálculos te darás cuenta de que muchos folículos se quedan en el camino sin ser llegados a madurar nunca y sin poderse llegar a reclutar.
Mientras un ovocito espera en stand by a que le llegue el momento de empezar a madurar, está a la suerte de lo que esa mujer haga con su cuerpo. Tanto si fuma, como si se droga, como si no se nutre como debiera, o si padece de enfermedades que generan sustancias que puedan llegar a ser tóxicas, puede estar dañando a sus folículos sin darse cuenta.
De hecho, cuanto mayores somos peor es la calidad de nuestros folículos. Una explicación a esto tiene que ver con que los óvulos son muy sensibles a la oxidación celular, es decir, al envejecimiento. Sin embargo, también es verdad que cuantos más años tenemos más, también hemos tenido más oportunidades de entrar en contacto con sustancias tóxicas, estrés, etc.
Ahora, el momento de mayor influencia en la calidad de un óvulo tiene lugar durante los tres meses previos a ser ovulado.
Esto funciona de la siguiente manera: tú tienes tu reserva ovárica en stand by dentro de tus ovarios. Un día uno de esos folículos primordiales es reclutado e inicia su andadura pasando por diferentes estadios: folículo primario, folículo en desarrollo, folículo dominante etc.
Mientas va creciendo, dentro de él se va llenando de un líquido llamado líquido folicular en el que nada nuestro óvulo. Este líquido folicular es el néctar del paraíso que hará que ese óvulo, taaaaan delicado, madure y esté apunto de caramelo para ser fecundado.
Ahora bien, se ha analizado ese líquido folicular y se ha visto que en ocasiones contiene productos derivados del tabaco, radicales libres que aceleran la oxidación y el envejecimiento, etc. También se ha visto que en ocasiones, las mitocondria de los óvulos no trabajan cómo deberían y eso genera un desgaste prematuro en el óvulo. ( Por si te lo estás preguntando en silencio, las mitocondria son la parte de las células que utilizan el oxigeno y producen energía para realizar todas las funciones necesarias por esa célula).
Y entonces, ¿qué puedes hacer?. Pues Lo mismo que harías si buscases a toda costa mantenerte joven por más tiempo: comer bien, beber solo agua, dormir y asegurarte de que duermas las horas que necesitas y un poquito más, que te dé el sol pero sin pasarte, en fin: cuidarte. Si te cuidas y el daño que han soportado tus folículos durante ese estado en stand by mientras eran reserva, puedes influir positivamente en tu calidad folicular. Esto lo hemos visto en la consulta y en la sección de testimonios tienes un montón de historias mal llamadas a mi parecer “milagros” pues detrás hay mucha conciencia y trabajo por parte de esas mujeres.
Pero volvamos a cómo identificar si esto nos está sucediendo o no.
Hemos visto que la edad es un factor, pero yo sinceramente no creo que sea tan determinante como nos hacen creer, creo que el estilo de vida predominante tiene un impacto más fuerte.
Por otro lado, están los tóxicos. Si aspiras a tener una buena calidad folicular, o a mejorar la presente aquí va un consejo: ¡no fumes! Ni activa ni pasivamente, y mucho menos porros. Si eres fumadora de cannabis o hachís activa o pasivamente, tus óvulos van a sufrir.
La dieta también es muy importante, porque hay vitaminas que son imprescindibles como la vitamina E que mejora la salud de todos los tejidos y membranas, incluida la del óvulo. De hecho se llama tocoferol, y si te fijas comparte radical con la toco-logia, esa ciencia que estudia la gestación, el parto y el postparto.
Pero no son solo importantes las vitaminas, en general lo importante es que todos nuestros sistemas de órganos estén en buen estado para que no necesiten grandes dosis de minerales u otras sustancias para compensar un posible daño, y así que te quede un poco para tu fertilidad.
Un dato que también me parece importante y que creo que no se le da el peso que tiene es el momento de la ovulación. En concreto en las personas que tienen una fase folicular larga, podría ser que no estén ovulando en el momento óptimo. ¿Cómo lo sabes? Pues no lo puedes saber hasta que no te hagas una ecografía justo en ese momento previo a que se expulse el folículo, pero se puede presuponer si conoces tus ciclos y si ves que no te quedas embarazada. En ese caso es importante poner todas tus energías en regularizar tus ciclos.
¿Qué sucede? Cuando se hace un estudio ecográfico del crecimiento de los óvulos, se ve cómo va creciendo poco a poco. En reproducción asistida normalmente lo que se hace es que se consumen medicamentos para que crezcan todos los folículos reclutados ese mes y a partir de que el más grande de los folículos mide 18mm se programa la ovulación con un pinchazo de hormonas.
¿Por qué a partir de los 18 mm?
Pues porque han visto que es el momento que da mejores resultados. Si por lo que fuera, se ovulase más tarde, se ha visto que esos folículos no fecundan tan bien. Si se ovulase antes mientras son más pequeños se dice que son inmaduros y ya vamos, ni los intentan fecundar ni se puncionan, ahí se quedan.
Por lo tanto, tu salud reproductiva depende también de ese momento mágico que es la ovulación. Por lo general no se pone atención en esto porque la mayoría de las veces el problema no viene de ahí, pero me parece importante tenerlo en cuenta porque es que esto se pasa por alto de una manera espectacular.
¿Necesita algo más un folículo para crecer bien hermoso? Sí. Necesita de buena salud cardiovascular.
Verás, el folículo, una vez libera el óvulo se convierte en una glándula temporal. Significa que durante una temporalidad que depende de si hay embarazo o no, va a liberar una carga hormonal en este caso es progesterona. Puede ser que libere progesterona durante 14 días o puede que la genere durante 13 semanas hasta que la placenta madure y se haga cargo de todas sus funciones. (Sabrás si tienes una buena capacidad para generar progesterona midiendo los valores en sangre 7 días después de la ovulación).
De manera que el folículo crece envuelto en una red de capilares minúsculos que van a dar un aporte sanguíneo que permitirá que crezca como tiene que crecer. Nosotros hemos visto en consulta con una cámara térmica cómo algunas mujeres cuando nos vienen a ver tienen una temperatura más baja en la zona del abdomen inferior, y a medida que se van realizando tratamientos de acupuntura esa temperatura va mejorando. Esta es una de las grandes funciones de la acupuntura en nuestros tratamientos: mejora la circulación de los órganos reproductivos.
Otra de las funciones de la acupuntura es que modula el sistema nervioso, lo que significa que te ayuda a llegar a un estado de relajación profunda que es una gozada. La acupuntura hay que probarla, desde luego.
En nuestra consulta encontrarás también que damos suplementos de fitoterapia con los que buscamos mejorar las funciones de los órganos, ya que como he comentado antes, a veces la causa no es tanto de un envejecimiento prematuro si no de ciertas disfunciones a nivel de sistema digestivo o circulatorio, por ejemplo.
Por lo que la descanso y al estrés se refiere, como me han preguntado, tan solo tienes que ver cómo te afecta a nivel general. Normalmente a finales de junio estamos en un momento de máximo trabajo, con mucho estrés y como ya hay muchas horas de sol, solemos dormir menos. No hay ni que decir que no es el mes en el que hacemos mejor cara, normalmente es todo lo contrario, es cuando estamos más hechas polvo, por que sí, el descanso insuficiente y el estrés nos envejecen y nos perjudican la salud. Sin embargo, eso no quiere decir que si tú te pasas los tres meses del verano cuidándote, descansando, comiendo bien, respetando tus ritmos y necesidades a lo largo de cada ciclo, llegará septiembre y estarás mucho mejor. Un buen tratamiento, un buen autocuidado puede ser como “llevar hacia atrás las manijas del reloj”, con muchas comillas, claro, si tienes 50 años no vas a volver a tener 25, pero ya me entiendes.
Así que te invito a que priorices. Que le des la importancia que tiene a tu salud. Que si sospechas que puedes estar teniendo un problema de mala calidad folicular no dejes de buscar ayuda, revisar tu estilo de vida, tu alimentación, etc, que hay mucho que puedes hacer para darle la vuelta a esta situación, aunque ya hayas hecho tratamientos que no hayan ido bien. Nosotros te podemos acompañar, solo tienes que rellenar el formulario y nos pondremos en contacto contigo para ponernos manos a la obra cuanto antes.
Y si tienes alguna pregunta que te gustaría hacerme, no dudes en escribirme e iré dándoles respuesta por aquí.
Muchas gracias y hasta pronto!!!