Cuando la menopausia no es un proceso natural
La edad media de la menopausia son los 51 años ( 45-55 años). No obstante, en un 1% de las mujeres los ovarios dejan de funcionar antes de los 40 años.
Que este cese de la menstruación ocurra antes de lo previsto NO ES NORMAL, la menopausia deja de ser una etapa propia y natural para pasar a ser una condición patológica conocida como MENOPAUSIA PRECOZ O INSUFICIENCIA OVÁRICA PRECOZ (IOP).
La Sociedad Española de Fertilidad, prefiere hablar de Insuficiencia ovárica precoz o fallo ovárico precoz, para distinguirla de la menopausia, que es un proceso natural y fisiológico. No obstante, los síntomas son muy similares y de ellos habrás oído hablar millones de veces:
La primera señal de alarma es la desaparición de la menstruación, esto puede suceder súbitamente o de forma gradual durante varios años ( irregularidades, ataxias menstruales..)
Sofocos
Dolores de cabeza
Sudores nocturnos
Alteraciones del sueño
Taquicardias
Irritabilidad
Sequedad vaginal y cutánea
Dispareunia ( dolor con las relaciones sexuales)
Disminución de la líbido
Ganancia de peso
A modo de curiosidad, os cuento, nacemos con un número determinado de ovocitos ( normalmente entre 300.000 y 400.000), a partir de la pubertad y en cada ciclo menstrual los vamos liberando y perdiendo, hasta que se agotan y llega la menopausia.
La gran diferencia entre la menopausia y la IOP son las CAUSAS. Estas pueden ser:
Genéticas: hay muchas, cromosómicas como el Síndrome de Turner, el sindrome XXX, el síndrome de X frágil, génicas, autosómicas...
Iatrogénicas: es decir causadas como efecto secundario de un tratamiento médico ( quimioterapia, radioterapia) o quirúrgico, normalmente en el tratamiento de enfermedades oncológicas.
Enfermedades autoinmunes o metabólicas.
Algunas infecciones como el herpes zoster, el citomegalovirus,
Predisposición familiar ( sin causa genética conocida)
Idiopática, es decir de origen desconocido, que son la mayoría, hasta un 90%.
La primera consecuencia de una IOP es la infertilidad, de hecho la tasa de embarazo espontáneo en estas mujeres es el 5%. Tener información sobre el posible riesgo personal permitirá a la mujer valorar su reserva ovárica de forma prematura e incluso valorar la preservación de su fertilidad si desea una maternidad futura.
La segunda consecuencia, son los posibles riesgos sobre la salud ósea, cardíaca, tiroidea, etc. Por eso de la importancia de un tratamiento y seguimiento estrecho independientemente de el deseo reproductivo.
Un abordaje integral permitirá un mejor control de todos los síntomas y de las posibles consecuencias a corto, medio y largo plazo.
El tratamiento estándar es hormonal, el objetivo es sustituir las hormonas que los ovarios deberían producir. Los estrógenos utilizados se parecen mucho a los que producimos nosotras, en la dosi mínima necesaria y por diferentes vías de administración en función de la comodidad de la mujer.
Igual de importante es tomar consciencia de tu salud y modificar los estilos de vida para que sean lo más saludables posible.
Una IOP no se puede prevenir, pero si existe predisposición o te has encontrado con ella por una causa médica, unos estilos de vida saludables evitando tóxicos como el alcohol, tabaco y otras drogas te permitirá enaltecer la disminución progresiva de la reserva ovárica y mejorar el control de los síntomas del climaterio.
Así mismo, en aquellas mujeres que la terapia hormonal no sea una opción de tratamiento, existe toda una serie de alternativas terapéuticas que pueden ayudarte.
De los riesgos potenciales que se derivan de esta fallada prematura de los ovarios nace la necesidad de un control regular por parte de tu ginecologa.
Se puede y se debe hacer más que recetar hormonas, se debe evaluar la calidad de vida, la masa osea (densitometria), los diferentes riesgos sobre tiroides, diabetes y enfermedades cardiovasculares, escuchar, dejar llorar y hacer tribu.
Recuerda, hablar libremente de la (tu) menstruación a tus hijas puede evitarles llegar a una etapa, que no le corresponde como la menopausia de forma precoz sin información y tal vez sin recursos para poder evitar y enlentecer las posibles consecuencias de ésta.
Laia Sànchez es ginecóloga y obstetra, especializada en senología y ginecología infanto-juvenil. Es colaboradora en essence y ofrece visitas online de ginecología.